De una necesidad propia a un nuevo concepto de belleza.

Hace nueve años nació Deplanta por una búsqueda muy personal.

Como médica y apasionada por el cuidado de la piel, quería encontrar productos que fueran realmente limpios, elaborados con ingredientes a base de plantas y que, además de respetar el cuerpo, ofrecieran resultados visibles. En ese momento era muy difícil encontrar cosmética que reuniera todo eso y Nix mi hermana logró hacerlo. (ES una genia y es la cabeza detrás de todas las fórmulas de deplanta).

Así comenzó Deplanta: formulando productos botánicos con la convicción de que la naturaleza podía cuidar la piel de una forma más consciente y segura.

Durante estos años, mientras Deplanta crecía, mi propio camino también evolucionó.

Llevo más de nueve años dedicada al estudio del cuidado de la piel y la anatomía facial. Sin embargo, fue al descubrir la reflexología facial y el BodyTalk, cuando sentí que todas las piezas finalmente encajaban.

Comprendí que la piel no puede separarse del resto del cuerpo. Está profundamente conectada con la fascia, los músculos, el sistema linfático, el sistema nervioso y nuestras emociones. La verdadera transformación ocurre cuando dejamos de tratar cada parte por separado y empezamos a ver el cuerpo como un todo.

Ese descubrimiento transformó mi manera de enseñar, de crear y de acompañar a las personas.

Hoy, Deplanta es mucho más que una marca de cosmética.

Es un ecosistema que reúne productos botánicos, herramientas y rituales guiados para ayudarte a comprender tu cuerpo y cultivar una belleza que nace desde el equilibrio.

Creo que un sérum puede nutrir tu piel. Que una herramienta puede despertar la movilidad de tus tejidos. Que un ritual puede ayudarte a regular tu sistema nervioso. Y que el conocimiento de por sí, moverá tu vida.

En un mundo de inteligencia artificial, 

Deplanta quiere recordarte algo más antiguo:

la inteligencia natural que ya vive dentro de ti.




deplanta